Por qué hay quien cree ver a Jesucristo en una tostada

Por qué hay quien cree ver a Jesucristo en una tostada

¿Por qué hay personas que creen ver a Jesucristo en una tostada o a la Virgen en un emparedado de queso? La razón es algo más normal de lo que pensáis.

Es probable que, excepto los que se toman acríticamente afirmaciones como que un personaje religioso “se ha aparecido” en un pedazo de pan tostadito, a muchos de vosotros os entrará la risa floja cada vez que tenemos noticia de algo semejante. Pero no deberíais reíros tanto, no porque no resulte una ocurrencia de lo más hilarante, sino porque todos vemos caras y otros objetos en lugares en los que, verdaderamente, no están. Aunque a los que se han convencido de que su ser divino particular ha obrado un milagro tan impresionante les ocurre algo adicional. Dejadme que os explique por qué.

La psicología del autoengaño

En abril de 2012, los empleados de la cafetería del Hospital Traumatológico Profesor Juan Bosch de La Vega (República Dominicana) se llevaron una sorpresa tremenda al descubrir en una tostada la supuesta cara de Jesucristo. En 1994, una estadounidense llamada Diana Duyser creyó descubrir la cara de su madre (la del de la tostada), la Virgen, en un emparedado de queso, que decidió conservar entre algodones y subastarlo una década más tarde, con el resultado de que un casino pagó 28.000 dólares por él. Ambos casos no son diferentes a lo que ocurre cuando cualquiera de nosotros se tumba boca arriba a cielo abierto y busca formas en las nubes que arrastra el viento: ni la cara de Cristo estaba en esa tostada dominicana, ni la de la Virgen en el emparedado de la señora Duyser ni hay nada de lo que vemos en las nubes.

A este fenómeno se lo conoce como pareidolia, y consiste, como habréis supuesto ya, en una Leer más

Fuente:: Hipertextual