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La muerte de George Floyd provocó 8,8 millones de menciones en redes sociales según Zignal Labs. En comparación, las protestas de Hong Kong produjeron seis veces menos; 1,5 millones. Twitter y Facebook se han llenado estos días de mensajes, no solo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo. Las protestas del movimiento #BlackLivesMatter ya son a nivel global, en un fenómeno que recuerda a otras reivindicaciones como el #MeToo.

Si juntamos estas protestas con la crisis del coronavirus tenemos un cóctel explosivo. Una situación que ha llevado a que los niveles de desinformación sean tan altos como potencialmente peligrosos. Esta vez, las empresas de tecnología no han actuado como meras intermediarias y han decidido tomar partido, en algunos casos llevando acciones para apoyar las protestas más allá de eslóganes.


De los Antifa a la vuelta de Anonymous

El impacto de las protestas en las redes sociales ha llevado que las polémicas se extiendan rápidamente. Desde teorías como que George Floyd no está muerto, en el canal de YouTube de conspiraciones ‘JonXArmy’, hasta la teoría de que han sido organizaciones antifascistas las que están detrás de los saqueos. Una idea apoyada directamente por el propio Donald Trump, quien en su polémica cuenta de Twitter los calificaba de «organización terrorista».

Según un análisis del New York Times, en los días posteriores aparecieron más de 6.000 publicaciones en Facebook relacionadas con el movimiento Antifa, consiguiendo más de 1,3 millones de reacciones. Es solo una parte de la conversación que se generó en la red. Según Zignal Labs, de los 873.000 artículos marcados como desinformación, 575.800 estaban relacionados con los Antifa.

En respuesta al mensaje de Trump, el grupo Anonymous ha decidido reaparecer en redes después de varios años sin presencia activa. «Hicisteis matar a Jeffrey Epstein para encubrir vuestras historias de tráfico y violación de niños», escribe el grupo junto a una prueba documental que ya publicaron el año pasado.

En un vídeo de un minuto y medio, Anonymous advierte que irá desvelando poco a poco información sobre crímenes cometidos tanto por el Estado Norteamericano como por Donald Trump. Días antes, el grupo Anonymous ya había enviado mensajes amenazando al Departamento de Policía de Minneapolis con revelar información sobre los agentes.

La aparición de Anonymous es otro ejemplo del revuelo actual. El pasado sábado, la policía de Dallas solicitaba por Twitter ayuda para encontrar actividades ilegales durante las protestas, pero lo que obtuvo fueron miles de memes y vídeos de K-pop. Una acción que ejemplifica cómo los usuarios utilizan las propias herramientas digitales de la policía para protestar.

Qué están haciendo Twitter y otras empresas con lo que se publica en sus redes

Twitter

La intervención de Twitter en los mensajes no es nueva. En las pasadas protestas de Hong Kong, la compañía encontró que 936 cuentas habían sido creadas desde China para «sembrar la discordia y socavar la legitimidad y las posiciones políticas».

Con el movimiento antifa, Twitter ha tenido que eliminar cuentas relacionadas con el grupo nacionalista blanco Identity Evropa, según explica NBCNews. «Estamos tomando medidas de manera proactiva en cualquier intento coordinado por tergiversar la conversación pública sobre este tema», explican desde Twitter. Además de eliminar cuentas, la red social ha eliminado dos ‘trending topics’.

El debate sobre si las grandes plataformas de contenido tienen sesgo político está sobre la mesa. Después de que Twitter decidiera etiquetar dos tuits del presidente como potencialmente engañosos, el presidente de los EE.UU ha amenazado con cerrar las redes sociales en caso de no poder regularlas.

Desde Twitter se muestran activamente en favor del hashtag #BlackLivesMatter. Y no son los únicos. Otras compañías de contenido como Twitch o Tik Tok han mostrado su apoyo a la causa.

Spotify ha emitido un comunicado en la lucha contra el racismo y ha incorporado una función para mostrar apoyo. En el minuto 8:46 se añadirá un momento de silencio en determinadas listas de reproducción y podcasts, en honor a George Floyd. Una iniciativa que forma parte del ‘Blackout Tuesday’ organizado para hoy que unirá a Spotify con otros servicios musicales como Apple Music o Amazon Music.

En el caso de Facebook, la red social informó que los mensajes de Trump no rompían su política de privacidad. Pese a los comunicados oficiales de apoyo, algunos trabajadores de Facebook como Trevor Phillippi, desarrollador de Messenger, han mostrado su disconformidad pública ante el hecho que Facebook no actúe en aquellas publicaciones que incitan a la violencia.

Según informa el New York Times, el pasado lunes una docena de empleados de Facebook realizaron una «huelga virtual» a modo de protesta contra la postura de la empresa. El propio Mark Zuckerberg explicaba en una publicación personal la posición adoptada, aunque posteriormente se reveló un audio en el que Zuckerberg expresaba la «dificultad de manejar los mensajes del presidente» y que su «primera reacción fue de disgusto».

Instagram ha tenido que explicar que algunas imágenes con el hashtag #BlackLivesMatter estaban siendo bloqueadas por una mala implementación del filtro antispam. La compañía no ha explicado cuánta gente se ha visto afectada, pero explican que ya trabajan en la solución.

Por parte de Google, en el buscador principal se ha añadido un símbolo en muestra de solidaridad. Adicionalmente, desde la cuenta de YouTube se ha anunciado un fondo de un millón de dólares para ayudar a luchar contra la injusticia social.

Las protestas fuerzan a posicionarse y en algunos casos retrasar eventos

Estas protestas han llevado a que varias compañías retrasen sus presentaciones, al menos según describen los propios implicados. En el caso de Google, el próximo 3 de junio iba a presentarse Android 11 pero la actualización será retrasada porque «ahora no es el momento de celebración».

«Callar es ser cómplice», expone Netflix en su cuenta oficial. Y es que pese a que las grandes empresas sí suelen enviar mensajes de apoyo a muchas causas, no es tan habitual verlas emitiendo posiciones tan contundentes cuando la agitación en la calle es tan alta.

Una empresa como Amazon, tan poco dada a emitir comunicados, ha publicado en su cuenta un mensaje de apoyo a la lucha contra el racismo. Un mensaje que sorprende cuando la compañía ha despedido recientemente a varios trabajadores por protestar por cómo Amazon estaba tratando a los trabajadores durante la crisis del COVID-19.

Los mensajes internos se han repetido entre las grandes empresas. Bob Chapek, CEO de Disney, publicaba una carta a sus trabajadores prometiendo buscar una solución. Elon Musk, CEO de Tesla, publicaba un tuit cuestionando que los oficiales de policía salieran impunes. Tim Cook, CEO de Apple, enviaba una carta interna donde expone que «la muerte de George Floyd es una prueba impactante y trágica de que debemos apuntar más allá de un futuro «normal» y construir uno que esté a la altura de los más altos ideales de igualdad y justicia».

Otra compañía que ha decidido posponer su evento ha sido Sony. El próximo 4 de junio iban a presentarse los juegos de nueva generación para PlayStation 5 pero la compañía ha decidido posponer el evento porque «ahora no es el momento de celebración», el mismo argumento utilizado por Google.

El «activismo de marca» no parece mal visto

Un estudio de Morning Consult desvela que la posición política de las marcas respecto a ciertos temas puede influir positivamente en la imagen que los usuarios tienen de estas. Según los datos de esta consulta norteamericana, los usuarios encuentran muy positivo a las empresas que defienden los derechos civiles, las minorías raciales, reforzar el sistema criminal de justicia o los derechos del colectivo LGBT.

El estudio también afirma que solo el 13% de los estadounidenses presta mucha atención a las preocupaciones éticas y políticas relacionadas con las marcas. De manera relacionada, se explica que los usuarios están más dispuestos a obviar cuestiones políticas que prácticas laborales.

Para José Antonio Llorente, presidente de la consultora de comunicación LLYC, «la crisis va a impulsar lo que denominamos “activismo de marca o corporativo”, la participación efectiva de las compañías y sus marcas en el debate público y político».

Imagen | Munshots