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En las regiones más frías también hay placas solares. Pero cuando la nieve se acumula, dejan de poder captar energía de forma eficiente. Según el Sandia National Lab de EE.UU, la acumulación de nieve provoca pérdidas de energía de entre el 1% y el 12% anual, con algunos meses donde la nieve hace que directamente no se pueda generar energía. Si a esto le sumamos los posibles daños en la durabilidad de las placas solares, tenemos que la nieve es un gran enemigo de las placas solares.

Para solucionar este problema, científicos de la Universidad de Michigan han creado un sistema de recubrimiento para conseguir que no se forme nieve encima de las placas solares, incluso en situaciones extremas con temperaturas bajo cero de hasta -35ºC.

Una capa transparente de 50μm

La investigación ha sido premiada con 170.000 dólares por parte de la ‘Solar Energy Technology Office’, aunque se trata de una prueba englobada dentro del trabajo del profesor Anish Tuteja, quien lleva trabajando desde hace años en cómo proteger las superficies para evitar que se vean afectadas por factores externos.

El trabajo de Tuteja ha sido subvencionado con hasta 8,8 millones de dólares y entre sus proyectos explica que el «objetivo es desarrollar revestimientos que permitan la rápida eliminación de la nieve acumulada por su propio peso. Esto permitiría que los paneles solares sigan generando electricidad durante el invierno».

Publicado en la revista ‘Advanced Materials Technologies’, el sistema consiste en un recubrimiento de 50 micrómetros ópticamente transparente, con gran dureza y con una mínima adherencia a la nieve. Esta capa ha sido fabricada con una solución de aceite de triglicéridos de cadena media (MCT) para plastificar dos cloruros de polivinilo (MC2 y MC6). Dos polímeros diferentes que en las pruebas mostraron una efectividad del 61 y el 32% respectivamente, a la hora de reducir la presencia de nieve.

Estas dos soluciones MC2 y MC6 se probaron en unos paneles solares de 72 celdas de dos metros de ancho por un metro de alto. Unos paneles fotovoltaicos conectados a una empresa de servicios públicos de Alaska.

Las pruebas se realizaron en los inviernos de 2019 y 2020, durante 77 días, con una inclinación de 45 grados para facilitar que la nieve resbalase por la placa solar, gracias a la baja adherencia obtenida por la capa.

Mientras los paneles sin recubrimiento quedaron completamente cubiertos de nieve, en el caso de la solución MC2 se consiguió que la nieve solo estuviera en el 27,7% del área. En el caso de la solución MC6, el área cubierta fue del 45,4% en promedio.

«Creemos que el coste de material es bastante bajo, lo estimaría en menos de un dólar por metro cuadrado», explica Tuteja a PV Magazine. Todavía se encuentra en fase de investigación, pero de tener éxito este recubrimiento permitiría aumentar notablemente la producción de energía solar, principalmente en aquellas zonas donde la abundante nieve impide que estos paneles solares funcionen correctamente.

Vía | New Scientist